
Contents
Quién soy
Hola, mi nombre es Oswaldo González, tengo 53 años y muchas ganas de cambios serios en mi vida. No sé muy bien si me mueve el hecho de estar entrando en una etapa senior o simplemente el hartazgo acumulado de años viviendo al revés del mundo. Porque eso es exactamente lo que hacemos los hosteleros, vivir al revés:
Mientras tú disfrutas, nosotros estamos para hacerte disfrutar
Y aunque muchos lo asumimos como parte del oficio, llega un momento en que uno se cansa. A mí me llegó.
Por qué este blog
Todas esas inquietudes me han servido de combustible para parar un momento y pensar en serio si realmente quiero —y puedo— cambiar mi vida más hacia lo que yo quiero y cómo la quiero seguir viviendo.
Este blog, que aún está en proceso, simboliza de alguna manera esas inquietudes. Lo voy creando y se va convirtiendo en esa válvula de escape que necesitaba. Me está aportando tanto que quiero dar lo mejor que esté a mi alcance para ofrecerte algo honesto, sincero y respetuoso contigo.
Un poco más sobre mí
Nací en Caracas, Venezuela, y llevo ya 25 años viviendo en España, en Castilla y León, aunque cuando recién llegué viví en Bilbao. Siempre he sido una persona muy curiosa y motivada, lo que me ha llevado a trabajar en varios sectores a lo largo de mi vida: administración, ventas, atención al público…
Ya sé lo que estás pensando:
«El que mucho abarca, poco aprieta.»
Pero en mi caso no ha sido exactamente así. Siempre me he quedado con lo bueno que cada etapa me ha aportado como persona, y todo eso ha ido haciendo quién soy hoy. Eso sí, estos últimos quince años en la hostelería me han llevado a una conclusión: quiero seguir cambiando. Y a pesar de mis 53 años, todavía tengo la vitalidad para hacerlo.
Nunca es demasiado tarde para cambiar. Solo hay que tener ganas… y tomar acción.
¿Y por qué te cuento todo esto?
Te lo cuento porque quiero que veas que cuando tienes una inquietud o una necesidad, lo mejor que puedes hacer es escucharte, a pesar de los miedos y las inseguridades. Y preguntarte si merece la pena hacer esa transición. Todas las metamorfosis son duras, pero cuando salimos victoriosos de ellas, lo que tenemos a cambio merece la pena con creces.
Así fue como empecé esta aventura de meterme en el mundo del marketing de afiliados y la inteligencia artificial. Aquí encontré la motivación perfecta para hacer ese cambio que tanto anhelaba.
Cómo llegué a la IA
Mi interés por todo esto vino de algo muy simple: querer entender qué era la inteligencia artificial.
Al principio pensaba que para dedicarte a la IA tenías que ser programador o tener una carrera universitaria en informática. Nada más lejos de la realidad. Empecé a ver contenido en internet, a investigar, y aunque al principio sentía cierto respeto —e incluso intimidación— por cómo estaba cambiando las reglas del juego, seguí indagando.
Y caí en cuenta de algo: la puedes aplicar en todos los ámbitos de tu vida y desde cualquier nivel de conocimiento. Es casi como hemos usado Google todos estos años, pero con la diferencia de que esta habla contigo y te ayuda a mejorar. Pero yo quería ir un poco más allá y pensé en usarla no solo en el día a día, sino también para cambiar de ámbito profesional y que me generara una mejor calidad de vida.
Fue entonces cuando me topé con publicidad en redes sobre ser un partner digital: generar ingresos desde cero, sin conocimientos previos, sin dejar tu trabajo, y con dedicación poder llegar a vivir de ello al 100%. Para resumirte el cuento: me apunté al curso Partner360 en Hotmart.
Y ahí conseguí volcar toda esa motivación y empezar a usar la IA de verdad dentro de mi proceso. Sigo aprendiendo, pero ya veo un camino mucho más claro.
Qué vas a encontrar aquí
Gracias a lo que estoy aprendiendo, estoy creando nuestro blog —porque tú también formas parte esencial de él. Mi misión es enseñarte que la IA ha llegado para ayudarnos en casi todos los aspectos de la vida que queramos mejorar: personal, profesional, académico… lo que necesites. Pero la IA sola no funciona. Tiene que ir acompañada de formación real, usando esta herramienta como aliada y no como sustituto.
En IAprovida voy a compartir contigo parte de mi proceso de cambio —un cambio que, por cierto, ya estoy notando— con el lenguaje más cercano y práctico que encuentre, para ayudarte a que tú también encuentres esa ruta hacia la vida que tanto has anhelado.
Bienvenido. Esto apenas empieza.🚀